Entrevista en los Archivos De Beauvoir número 3

Los Archivos De Beauvoir es una publicación de Hola Ediciones centrada en el análisis y divulgación de la obra cultural realizada por mujeres. Hay artículos, reseñas, crónicas, ilustraciones, fotografías y un apartado musical. Acaban de sacar su número 3, donde han incluido, además de las colaboraciones de Pilar Marco, Leland Palmer, Sara Navarro, Isabel Gil, Eurídice Cabañes, Patricia Ros, María Arranz, Maite Caballero, Elbis Rever, Elsa de Alfonso, Joana Guerra, Alejandra Vicuña, Ana Jordán, Victor Ginesta y Andrea Galaxina, esta entrevista.

Para saber más sobre el trabajo de Hola Ediciones, podéis visitar su página web: http://www.holaediciones.com/

beauvoir

Naces y estudias en Barcelona ¿Cuándo empiezas a sentir interés por la literatura? ¿Cuándo ese interés se convirtió en escritura? ¿Qué tal Barcelona para vivir de o, si no es posible, en la literatura?

La literatura me ha acompañado desde que era una niña, porque ya de pequeña leía mucho y comencé a escribir también en la infancia, aunque la primera vez que me planteé algo así como articular una especie de  “libro” con sentido completo fue con diecisiete años. Claramente ese “libro” se quedó en nada…Aunque ahora esto me parece muy lejano, ha sido un proceso de muchos cambios, ensayo e insistencia, a lo largo de los años, hacia la idea de la literatura y de la escritura que tengo ahora;  puedo ver las líneas de continuidad y de ruptura con mayor claridad, pero la base, la exploración del terreno de lo imaginario, de la ficción, creo que se mantiene desde las lecturas infantiles y ese primer conato de libro.

En cuanto a Barcelona, no creo que sea actualmente una buena ciudad para vivir de la literatura pero sí en la literatura, dentro de la literatura, en la medida en que, en la mirada de quien vive habitada por ella, la ciudad contiene numerosas trazas, señales, ecos flotantes, de lo que allí se ha escrito, vivido o proyectado. Es algo así como revivir, en el espacio de la ciudad, esa “cita secreta” que Walter Benjamin decía que tenemos con las generaciones anteriores a la nuestra. Escribir, en este aspecto, con esa conciencia, sería parecido a reactivar esa cita, hacerla extensible.

Has estudiado Filosofía y Teoría de Literatura y Literatura comparada ¿Crees que haber elegido cursar estos estudios ha influido en tu escritura? ¿Crees que hay diferencias entre la filosofía y la literatura?

Entiendo la filosofía como crítica y la literatura como una especie de espejo deformante… Creo que ambas se complementan y comparten el espacio del texto, que es una especie de escenario de batalla común. El pensamiento toma distintas formas, y me interesa un tipo de literatura que también es, hace o deja, a modo de sedimento, pensamiento. Creo que sí, que el hecho de cursar estos estudios ha marcado bastante los caminos y lecturas que he elegido hacer, de manera que también habrá influido en lo que yo pueda escribir.

Alejandra Pizarnik dijo en sus diarios lo siguiente: “Hojeando las novelas policiales se me ocurre preguntar cómo es posible escribir tanto sin decir «dolor», «vida» o «angustia».” Partes de tu escritura poética me han recordado al desgarro existencial de la poesía de Pizarnik ¿Qué opinas de esta apreciación de Pizarnik sobre la novela negra? ¿Piensas que hay alguna relación especial entre tu escritura y las de autoras como Alejandra Pizarnik, Sylvia  Plath o Clarice Lispector?

Alejandra Pizarnik está presente en el último poemario que he publicado, La mujer cíclica, porque el libro quiere ser, además,  también una forma de reconocimiento, un guiño y un tejido de sustrato con voces de autoras que me han formado como lectora; está ella y están otras muchas autoras de fondo, Lispector con más fuerza que Plath, por ejemplo, pero también Safo, Djuna Barnes, Marguerite Duras,  Hanni Ossott, Marina Tsvetáieva,… A Pizarnik la leí justo en la adolescencia, en una edición de Visor de sus poemas escogidos, y en en aquel momento es cierto que me impresionó su tratamiento de la tensión entre la vida y la escritura. Los puntos de contacto entre y con estas autoras que he nombrado los establezco por la misma idea de sustrato o de genealogías inaparentes, ocultas y discontinuas, a lo largo de la historia de la literatura, entre las voces  y el pensamiento de  las mujeres, generalmente invisibles para la visión canónica y patriarcal del poder literario. Como todo en el campo de la literatura, esta elección tiene que ver con el punto de vista: son, en general, las escrituras más rotas, desplazadas, no rectas, no centrales, las que yo prefiero.

Mi opinión sobre la frase que destacas del diario de Pizarnik es que en otro momento tal vez la podría haber suscrito, pero ahora no; creo que es posible escribir sin decir esas palabras, no solo elidiéndolas, sino construyendo un mundo de ficción donde ya no existan. Si nos ciñéramos a ellas, tendríamos que desterrar un grueso volumen de escrituras y de obras, dándolas por inválidas, no solo dentro de la novela negra, sino en cualquier otro género. Sin embargo, hay algo que raramente se destaca cuando se piensa en Pizarnik (en su imagen tópica de suicida atormentada) y es su trabajo con la risa, con la ironía y el humor negro. Creo que allí ella misma tenía su campo de minas propio para hacer saltar, en parte, la idea de ésa y otras frases que aparecen en sus diarios.

 No preguntaré qué es la literatura, porque en tanto que has estudiado Teoría de la Literatura, estamos seguros de  que tienes unas cuantas decenas de respuestas, si no más. Pero sí que nos atreveríamos a preguntarte…: ¿Qué significa la Literatura? ¿Qué quiere decir? ¿Y qué significa para ti?

Es muy difícil contestar a eso. La respuesta que se me ocurre, en abstracto y desde mi idea personal, es que la literatura es el espacio de la posibilidad.

 Codiriges la revista Kokoro, medio digital de interés indudable. En tanto que poeta y lectora habitual, ¿en qué medida valoras las nuevas tecnologías como medio de escritura, expresión o incluso distribución de material literario? ¿Hace más bien que mal o al revés?

Creo que no podemos  permanecer ajenos al cambio que ha significado internet en nuestra relación con la lectura y la escritura; yo no pienso demasiado en ello porque ya lo llevo muy incorporado a mi práctica diaria, ha transformado mi percepción, por eso no hago un juicio sobre si hace bien o mal a ese nivel, simplemente es el medio con que estoy ya familizarizada, donde me muevo y trato de experimentar en él las cosas que me interesan. Sobre el tema de la distribución, o la visibilidad de las propuestas, creo que sí es muy beneficioso; por ejemplo, una revista como Kokoro, que hacemos porque queremos y sin  ningún interés comercial, sería muy complicado que llegara a un lector de México si no fuera porque es una publicación online.

 Si no estamos mal informados, hasta el momento, has publicado dos volúmenes de poesía: “Deriva” (PUZ, 2012) y “La mujer cíclica” (La Garúa, 2014). Las reflexiones, con máscara estética, que aparecen en tu último libro ponen sobre la mesa temas como el sujeto, la ausencia y el lenguaje. Y sobre todo parece como si hubiese un más allá del lenguaje que intentases mostrar y no explicar. Lacan, en su teoría psicoanalítica, habla de lo Real como aquello que está más allá de lo simbolizable, como una especie de trauma inicial que tiene sus efectos, pero al que nunca se puede acceder ¿Qué relación crees que existe entre el lenguaje y la realidad? ¿Hay nexo, hay punto de contacto? ¿La realidad es lenguaje? ¿Hay algo indecible?

 La mujer cíclica es un poemario en espiral, que contiene círculos viciosos, espacios claustrofóbicos, sin salida. La relación entre la realidad y el lenguaje me parece otro círculo vicioso; a partir de un determinado momento los poetas dejan de confiar en las palabras, en su poso venenoso, en su carácter de simulacro, y sin embargo siguen empleándolas para escribir, aunque sea para desactivar su carga, para darles la vuelta, para reflexionarlas. Entonces, ¿se puede escapar a eso?, ¿cuál es el afuera del lenguaje? Lo que comentas sobre Lacan me resultaba muy sugerente cuando lo leía; también Bataille habla de “lo imposible” en sus textos, que tal vez coincida con esa cosa indecible, que sin embargo también toma un nombre, o muchos nombres. Lo indecible no creo que sea lo inefable, sino simplemente lo que no conocemos. Hay una guerra con el lenguaje porque el lenguaje nombra también eso que no conocemos, a lo que no llegamos, y a lo que sin embargo ponemos un nombre.  Creo que en el caso español actual la poética que mejor representa esta lucha e interrogación sobre las palabras es la de Chantal Maillard.

Cambiando de tema… Otro de los temas controvertidos cuando se habla de creación artística y de literatura es de la relación de la obra con la realidad social. Aquí surgen esos debates, no siempre fértiles, sobre la posición del autor y el compromiso social. Hay quien dice que nadie escapa a lo político, y que cada gesto o palabra tiene su efecto social ¿Crees que en concreto la poesía tiene un efecto necesario sobre la sociedad? ¿Podría generar un cambio social significativo un poemario combativo? ¿Puede la poesía en general cambiar la sensibilidad de la gente y por tanto sus conductas? ¿O por el contrario la poesía es algo más relacionado con la vivencia persona y desconectado del contexto social en tanto que difícilmente puede tener alguna consecuencia?

 En realidad no creo en una poesía de la vivencia personal. Quien escribe poesía necesariamente adopta una máscara; hay el mismo pacto de ficcionalidad en la poesía que en la prosa, solo que en la poesía, desde el romanticismo, se propone una “identidad” entre el sujeto lírico y el sujeto empírico, entre el yo que habla en el poema y el yo que lo firma. Pero esa identidad es una identidad teatral, dramática: es ficción, una ficción que se ha ramificado, radicalizado y derivado después hacia distintos lugares, algunos muy interesantes, porque muestran sus propios límites; pienso en la obra de Artaud, por ejemplo, que trabajando sobre esos aspectos tiene una intención claramente revulsiva y política. De un modo u otro, la poesía, como cualquier obra, aspira a comunicar y comunicar es intervenir y transformar, aunque el efecto que tenga en el exterior sea relativo, como un movimiento de fichas casi insignificante del que no podemos medir en un primer momento las consecuencias; si las lecturas que hemos hecho nos han cambiado y posicionado, ¿por qué no va a poder hacerlo la propia escritura?

deriva (1)

Hemos visto que no hace mucho hubo una lectura de tus poemas con un dúo de jazz, que te acompañaba mientras recitabas ¿Sueles realizar este tipo de actuaciones, digamos, híbridas? ¿Qué piensas que puede aportar la conexión entre las distintos tipos de creación artística, musical o literaria?

 Me interesa la mezcla entre literatura y música como espectadora, y me gustó experimentar también con ese formato, que he practicado, en este caso, con un amigo escritor, Juan Vico, y dos músicos, Néstor López y Àngel Blasco. Lo interesante, desde dentro del espectáculo, creo que está en el nivel de la atención y de la escucha interna. Hacer cosas con otros, en especial con músicos, te obliga a abandonar el lugar clásico de la escritura o la lectura, que suele ir asociado al solipsismo; por eso tantas lecturas poéticas resultan muy aburridas. Desde fuera, creo que si está un poco trabajada la correspondencia o la diferencia entre la voz, el texto y la música, lo que resulta es más comunicativo y rico en matices.

 Llega el momento de la lista. Es decir, dinos diez obras que te hayan influido especialmente. Pueden ser libros, películas, discos, cuadros, esculturas u otras cosas.

Persona de Ingmar Bergman/ Chelsea girl de Nico/ Horses de Patti Smith/ El hombre jazmín de Unica Zürn/ La especie humana de Robert Antelme/ El cuerpo lesbiano de Monique Wittig/ Kaddish de Allen Ginsberg/ El centro del mundo de Angélica Liddell/ El sobrino de Wittgenstein de Thomas Bernhard/ El bosque de la noche de Djuna Barnes.

Los Archivos De Beauvoir es una publicación que muestra y analiza la obra cultural realizada por mujeres. Pese a todos los problemas teóricos y de base que a veces nos genera a nosotros mismos a la hora de elaborar cada número, siempre logramos descubrir una cantidad inmensa de mujeres que están realizando una obra interesante y digna de ser conocida. En tu caso nos gustaría saber tu opinión no tanto sobre la teoría o el debate de género como sobre los problemas que puede haber en el mundo de la literatura, de la poesía en tanto que mujer ¿Qué obstáculos y qué ventajas existen para una mujer que se quiere abrir camino en el mundo de la literatura?

El de la poesía es solo un micromundo en el contexto social que nos rodea y creo que sí es un contexto misógino y controlado por una determinada mirada masculina; por lo tanto, ese micromundo también reproduce, en su escala, los mismos problemas. Justamente este año, una poeta y realizadora, Sofía Castañón,  acaba de estrenar “Se dice poeta”, un documental sobre el papel de las mujeres en el ámbito poético en que 21 autoras exponen su visión sobre el tema, en lo que a mí me parece una reflexión muy necesaria. Y es que lo que Virginia Woolf decía en Una habitación propia sobre los efectos de la pobreza en la mente (sea una pobreza material o simbólica) y sobre la falta de tradición de la literatura hecha por mujeres creo que continúa teniendo sus efectos en nuestros días. No existen demasiadas referencias y las que existen se suelen ver como apartes, excepciones; hace poco hablaba con un chico que me comentaba que Clarice Lispector “no escribe como una mujer porque hace una literatura metafísica.” ¿Pero cómo escribe una mujer? ¿Y cómo es vista una mujer que escribe en el ámbito literario? Porque no solo topamos con la cuestión de la visibilidad y la presencia o ausencia, en términos casi de “cuotas”, de las mujeres en antologías, premios o festivales, sino también con cómo todo esto repercute al nivel de los estereotipos, de la búsqueda estética y también del mismo lenguaje. Para mí sigue quedando como un lugar abierto a la exploración y como una pregunta.

IMG_20141211_163947

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s