Mythos

“I Go Back to May 1937…”

(Sharon Olds)

  Vuelvo a septiembre de 1996. Veo mi cuerpo arqueado como un interrogante. Mi cuerpo abierto, herido, que se arrastra en busca de aquel mundo nuevo con olor a cuero curtido, a arrabal y a libertad desenfundada. Y sé que soy apenas una niña flaca que fuma a escondidas, constela recuerdos y enhebra las palabras, la brevedad de los días.

 Veo el perfil empañado de aquellos con los que el tiempo me haría compartir el plato, la esperanza y algún escalofrío de deseo. Tremendos y lejanos como colosos. La lluvia me empuja hacia los márgenes, pero no estoy allí. Voy garabateando vanidades sobre la piedra húmeda.

 No veo el amor. Es una región desierta. No hay sino el asombro, que es poco más o menos el legado de una infancia sin prórrogas ni concesiones. Así, talada en seco como una rama sobrera.

  Yo soy esa odisea que mi soledad convoca.

*(Escrito en 1999, en la habitación que alguna vez fue verde, junto a la ventana.)

Anuncios

6 comentarios en “Mythos

  1. Cabe recostarse junto a esa ventana para verte escribir, para intentar asomarse hacia dentro y ver el cuerpo escondido, secreto, que guarda para sí la transformación de ícaro en llamas, sin que el que mira, sepa que existió una vez un ícaro, un dédalo o un laberinto.
    Sólo el fuego.

    R***

  2. En este texto que tiene doce años está ya todo lo que te he leído después: es como una caja de música, una música tallada en hueso, y no por su dureza es menor la belleza que se entrega en esas palabras concisas, duras como diamantes, expertas en palpar las vetas más vivas del temblor que afina y des-afina el adolescente que somos aún, ahora, siempre

    “La lluvia me empuja hacia los márgenes, pero no estoy allí” Ésta frase es uno de los regalos de este día. Como pequeño talismán, para entrar en el bosque. O pata de palo en que apoyar la amputación o la vida disminuida. O pequeña periferia hambrienta que interroga nuestra fragilidad: nuestro centro

    /hermoso así

    abrazos

    1. Qué acercamiento más detenido y bello has hecho a este pequeño texto, que ahora yo solo puedo ver desde la altura de un tiempo que no vuelve. Lo muestro para soltarlo como un pájaro. Para que la pequeña cajita se suelte de mí. Y soltar también esa lengua dura como dices, la lengua que me pesa ahora aún, y busca y buscaba liberarse.

      Creo también en ese adolescente que somos aún, y en esa memoria que me hace ver ese pasado como un texto, y se traiciona.

      Muchas gracias, Stalker:)

      Abraçades múltiples…

    1. Mariel:
      Has reconstruido el presente a través de este texto con solo una frase, tan certera.
      Cada vez más asombradas, renacemos en todas las que hemos sido.
      El mundo estaba abierto entonces. O así lo recordaba la que escribió este texto.
      La memoria cierra el círculo, la odisea de nuestro propio cuerpo sobre sí mismo, rotando sobre su eje. Y tú lo has recuperado con esa frase.
      “Bellamente agravada”…:D
      ¡Abrazos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s