


mi nuca es sucia como la vergüenza,
lisa como la hoja de un cuchillo
y mis vértebras, pequeños crustáceos torcidos
que la sierran, argollas que anudan el cráneo
a la planicie del torso y la columna
una serpiente



y mis hombros poleas giratorias
y mis clavículas clavos
y el esternón coraza
y las costillas privación que gotea
y el resto de huesos cuyo nombre no importa
apenas forraje ciego
entre la sangre
Horse and I
Me gusta:
Me gusta Cargando...
Acerca de Laia López Manrique
Laia López Manrique nació en Barcelona. Es licenciada en Filosofía y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Barcelona. Escribe poesía y relato breve. Ha publicado textos críticos, poemas, relatos y microrrelatos en diversos medios, revistas literarias y antologías colectivas. En la actualidad prepara un libro de cuentos, así como diversos proyectos poéticos. En abril de 2012 aparece su poemario Deriva en la colección La gruta de las palabras de Prensas Universitarias de Zaragoza.
CONTACTO: lupuslaia@gmail.com
Esta entrada fue publicada en
Literatura y etiquetada
caballos salvajes,
hueso,
partida,
poema. Guarda el
enlace permanente.
La radiografía de un corte. Ver la vida como este ocurrir entre las venas.
Un cuerpo desgarrador en su demolición. La continuación de su extinción, en la rotura de cada hueso.
A cada movimiento somos más: caballos en movimiento: mariposas.
Me refugio en cada corte; la canción es hermosa, moviendo por dentro el caleidoscopio.
Tenemos que cortarnos las manos para concurrir en la sangre.
Genial. Me gusta cómo consigues transmitir una idea de animalidad, es algo así como una galopada, o un momento de galopada íntima. No sé.
unA GATA LA VERGUENZA, una gran virtud
el cuerpo entero, a veces, un gato sucio que se esconde…